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Desde hace unos 45/50 días la delegación del Banco Provincia de Villa Elisa ha sido ascendida a sucursal. Esto significa varias cosas, todas positivas para esta población platense de unos 30.000 habitantes sumando Arturo Segui y El Peligro. Significa, por ejemplo, que ya no depende de la sucursal de City Bell, que todas las jubilaciones se pueden cobrar en VE, que los préstamos se gestionan en VE y que ya no es necesario esperar el OK de City Bell. Significa que los espacios del edificio frente a la Av. Arana pueden ser utilizados en su total amplitud sin la autorización de City Bell y significa, en última instancia, que ahora Villa Elisa se ha puesto los pantalones largos y no tiene que depender nunca más de City Bell para tener vida propia.
Repitámoslo: la reiterada gestión del Centro de Comercio y, especialmente, de la Interactiva Almafuerte que se aburrió de hacer presentaciones en Capital Federal y La Plata, ha prosperado, ha fructificado, ha convencido a la presidencia del Banco Provincia que era justo y aconsejable responder con esta medida a los reiterados pedidos de Villa Elisa. Esto demuestra que “se puede”. Tras derrotas y desencantos, pero se puede. Esta derrota, ahora, es para los funcionarios y legisladores cuando niegan su función, patea proyectos, los congela, los guarda en el fondo de su escritorio. Esto es para estrellarle en el rostro a los inútiles, que habrá alguien, más adelante, que retomará la gestión, le hará una lectura pormenorizada, firmará su decisión positiva y se preguntará, sin confesarlo, “pero quiénes fueron los tarados, los imbéciles, los analfabetos, que teniendo esta propuesta en la mano desde hace más de 10 años, no han hecho absolutamente nada para ponerla en práctica”. Esta es la verdad. Tarde o temprano, ante un proyecto lógico, con sentido común, para aumentar la calidad de vida de la gente, aparecerá un concejal, un intendente, un director, un legislador, que hará una lectura natural y, de inmediato, tomará las medidas del caso para hacer realidad una buena idea. Cuando desde la Interactiva Almafuerte decimos que hemos ingresado en el Concejo Deliberante más de 15 proyectos y ninguno, en este momento, está funcionando en la calle, no hablamos de utopías inconducentes. Hablamos de concejales y legisladores inútiles, incompetentes, casi analfabetos, sin imaginación, sin sentido del deber público, sin conciencia cierta de su condición de únicos representantes de la voluntad popular. Fueron votados, designados, para analizar cada necesidad, cada propuesta, y de inmediato, sin dilaciones de ninguna índole, iniciar el tratamiento para poner en funciones a expertos y trabajadores en la solución del problema expuesto. ¿Qué no quieren, no saben o se niegan a tratar las ideas que la gente pone sobre sus escritorios? Pues que lo hagan, que se nieguen, que no trabajen. Pero si creen que porque ellos no lo hacen, jamás se harán estos proyectos, antes de morirse verán en los medios los títulos que anuncian la materialización de los proyectos que negaron. En ese momento, sacarán la gran medalla de la incompetencia y la frustración personal. Pudieron hacerlo y no lo hicieron. Pobre gente, que papelonazo. En cambio, si tuvieron la inteligencia de convertir en un éxito la derrota, qué satisfacción personal haber entregado a la sociedad la solución de un pequeño o grande problema. Estuvimos hablando con el nuevo gerente del Banco Provincia de la flamante sucursal del Banco Provincia, para conocer detalles de esta edificante gestión, en esta nueva etapa de la entidad bancaria. Se llama Pablo Damián Morales, tiene 34 años, casado, su esposa es Claudia Susana Triaca, sus dos hijas son Sofía Pilar, 5 años y Martina Pía, 3 años Aunque licenciado en Economía egresado de la Facultad de Lanús, su vida profesional se desarrolló en La Plata. Entró en el Banco Provincia hace 3 años, ejerció un trabajo de auxiliar; después fue ayudante de firma, jefe de área, estuvo en el centro zonal de La Plata y también en la sucursal de Los Olmos. De allí desembarcó en Villa Elisa, luego de una selección, para hacerse cargo de la flamante sucursal de Villa Elisa. Dijo Morales que, a partir de este momento, habrá un crecimiento en el Banco de Villa Elisa, en cuanto a la prestación de servicios; todo será más rápido, la resolución de los problemas tendrán otro ritmo, por el simple hecho de que no hay que enviar las carpetas a City Bell. Toda gestión subsidiara queda superado, porque ahora Villa Elisa goza del mismo status que tiene City Bell, es decir, es independiente y responde a la jefatura mayor del banco. Para graficar este grado de autonomía, Morales respondió las preguntas de “Infu” y dijo que los viajes a City Bell han cesado, no se deben hacer más, porque las resoluciones se hacen en Villa Elisa. En cuanto al número de empleados, dijo que si las tareas exigen un mayor número de personas, habrá que incorporar más gente, “para acompañar el crecimiento de la demanda”. Todo se hará a partir de ahora, aprovechando los distintos espacios que ofrece actualmente el edificio. Se están haciendo, en principio, una gerencia, se está remodelando la sucursal, entre otras cosas, para una sala de conferencia, y dos puestos de atención a las empresas. Otro adelanto, reiteró, es que las consultas de los interesados serán respondidas en el momento, para analizar si existen posibilidades o no de contestar inquietudes. Anunció Morales a “Infu” que habrá otro cajeros para el público, es decir, habrá dos cajeros, con lo cual se agilizará la respuesta a los clientes. td
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