|
“Nosotras, las 4 de este portal, nos solidarizamos con el dolor de nuestra hermana colombiana"
por Teódulo Domínguez
Un jugador panameño, del Deportivo Pereira de Colombia, le pegó una enérgica patada a una lechuza que había caído en el campo luego de recibir un accidental pelotazo. Para sacarla de inmediato de la cancha, no se le ocurrió otra cosa que pegarle una fuerte patada que le quebró ambas patas. El estadio estalló indignado como pocas veces se ve en un partido de fútbol Lo querían matar. .
El ave fue asistida de inmediato por un médico del equipo, le entablillaron ambas patas y, como se dice en estos casos, “está fuera de peligro y evoluciona favorablemente”.
El jugador, Luis Moreno, recibió una volcanica reacción contra su persona y escuchó durante varios segundos que le gritaban “asesino, asesino”, mientras le recordaban que madre hay una sola.
 Luis le aplica un tremendo patadón a la inocente lechuza Al mismo tiempo, jugadores colegas y del equipo contrario se
acercaron con las manos crispadas y el gesto duro, para manifestarle su
desaprobación por su conducta.
Al término del partido, varios cronistas de radio y televisión
consultaron a gente de las tribunas y los adjetivos que recibió el
panameño no los hubieran querido escuchar él ni sus allegados. El término
“animal”, por ejemplo, aunque se escuchó muchas veces, fue cambiado por
el de “bestia” para colocar las cosas en su lugar.
Luis llegó a la etapa previa del shock, se repuso y mientras abandonada
el campo, camino a los vestuarios, repetía una y otra vez ante micrófonos y
grabadores, que el puntapie fue un impulso impensado, con el ánimo de desalojar un
cuerpo extraño de la cancha y proseguir el partido.
 El jugador panameño es consultado por los periodistas Sus expresiones de arrepentimiento y pedidos de disculpas, parece ser,
no conformaron al público porque el tema se convirtió en la gran nota de
Colombia, no sólo en el mundo futbolero, sino que fue considerado
inclusive en la Casa de Gobierno, dicen algunos cables. Por un momento,
la guerrilla en las sierras fue relegada a segundo lugar.
Lo que Luis ignoraba y luego se lo explicaron, es que la lechuza anida
en el estadio junto con su familia, su esposo lechuzón y sus
críos, como ocurre, por ejemplo, en un lugar de nuestra Redacción y
se puede ver ahora mismo en este portal.
Más todavía, las lechuzas son las mascotas del club y es creencia
generalizada, en oposición a tanto prejuicio suelto de que traen mala suerte, especialmente entre la gente de
campo, que sus lechuzas , por el contrario, son un decisivo factor de triunfo en cada partido.
Cuando ganan, además de la buena actuación del equipo, lo atribuyen a
las ondas magnéticas que emanan de sus mascotas. Cuando pierden, tienen
la valentía de confesar que “jugamos mal” y nunca le echan la culpa a la
familia lechuzina
Entrevistadas las 4 que aparecen en cada nota de nuestro sitio, una de
ellas, la madre del grupo, expresó: “Nos solidarizamos con el dolor de
nuestra hermana colombiana y pensamos que Luis, que se ha mostrado muy
arrepentido, no nos va a patear nunca más. Tampoco le deseamos mala
suerte. Todo lo contrario, nosotros estamos para cuidar a la gente y
queremos que sea feliz”.
|