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Infu cumple hoy 20 años de fructífera vida y su gente lo celebra con íntimo orgullo
El 11 de abril de 1991 nació en Villa Elisa esta criatura gráfica llamada Infu.
Todavía hoy, 20 años después, alguien pregunta que quiere decir “infu” y explicamos que es un sustantivo acotado de dos palabras “información utilitaria”, impreso en el primer número y sostenido en los hechos durante 240 números mensuales.
También se destacaba en la cabeza el término “gratis”, con lo cual Infu aparece en el escenario periodístico como precursor de la gratuidad, no sólo en Villa Elisa y La Plata, sino, tal vez, en el país.
 El Nº 240 en su reciente formato Esta gratuidad
se negoció con los avisadores a los que siempre se los asoció a esta
creación. A cambio de un pequeño mayor costo del aviso, se les garantizó
la entrega de Infu hasta agotar la edición. Más aún, se les dijo que si
el aviso no vendía, que lo retiraran. No queríamos, ni hoy queremos,
quedarnos con el dinero ajeno. Después apareció un
millar de imitadores de Infu en todo el país. Pero sólo Infu justifica
su condición de revista porque es una fuente casi completa de datos y
noticias de interés público.
El resto de los expresiones gráficas que imitan a Infu, al no ser periodísticas, no pasan de ser catálogos de avisos.
Mientras los ejemplares de Infu desaparecen en pocos días, sus imitadoras suelen permanecer días y semanas en los mostradores.
Es decir, desde hace 20 años Infu defiende su condición fundadora de
“revista” porque no sólo difunde los mensajes publicitarios de sus
avisadores, sino que defiende con notas y comentarios, contra viento y
marea, los valores de las poblaciones de Villa Elisa, City Bell,
Gonnet, Arturo Seguí y pueblos adyacentes.
Para sostener su función específica de revista, nunca se arrimó al poder
para pedir un aviso al Estado. La condición para publicar avisos
partidistas u oficiales, es que deben ser solicitados por sus
interesados e Infu no discrimina a nadie. Tampoco les cobra una tarifa
superior, sino la tarifa que paga todo el mundo.
 Hace 10 años, la edición 120  La primera edición en 1991, de 4 páginitas Infu no publica editoriales para exigir al Estado avisos del Gobierno,
porque no corresponde, porque se trata del dinero del pueblo, y el
dinero de la gente está para hacer obras, no para sostener catálogos de
avisos, para canalizar propaganda partidista o para dejarse comprar o
extorsionar por el poder.
Por el contrario, Infu le exige al poder que actúe con total
transparencia, que entregue a la prensa la información que permita ver
todo el accionar de una administración: qué soluciones inicia para
erradicar problemas, qué obras importantes analiza iniciar, qué empresas
son las contratadas y cuánto dinero le cuesta a la sociedad una obra
determinada.
El poder no sólo niega esta información a Infu, sino que ni siquiera
suministra la declaración jurada de los ingresos de los elegidos,
quienes ocultan esta información como si estuvieran escondiendo algo..
Desde hace 20 años Infu se encuentra enfrascada, en esta inmensa y
muchas veces frustrada tarea de exigir ética y eficiencia al poder
elegido por la gente.
Porque esta prédica hace al mejoramiento de la calidad de vida de una comunidad.
Si el periodismo, si una revista, si Infu, no intenta este objetivo
fundamental de exigir transparencia al poder ¿cuál es la misión del
periodismo? ¿Acaso ser cómplice circunstancial del poder mientras exige
libertad de expresión y millares de pesos por año en publicidad oficial?
Cumplimos 20 años y los cumplimos con genuino orgullo, con la seguridad
del deber cumplido, con la alegría de no haber traicionada, en un solo
segundo, los principios básicos de una profesión que alimenta el corazón
y el alma, el espíritu y la audacia por el bien de una sociedad.
En mi caso personal, permítanme que recuerde a quien fue mi queridísima
compañera en 60 años de vida y en casi 20 años como directora de hacer
esta revista, siempre juntos, la señora Nieves “Beba” García.
En mi nombre y en nombre de mi familia, que defiende y continúa esta
respetada publicación, muchas gracias a todos nuestros colaboradores y
empresas, a todos los que pasaron por esta Redacción, a todos los
lectores de Infu y, un agradecimiento muy especial, a todos los que con
su apoyo diario y su estímulo constante, siguen creyendo en esta
romántica aventura periodística, nos respaldan y nos alientan a no bajar
los brazos.
Teódulo Domínguez
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