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¿Quiénes se hacen cargo de la muerte de Angela Cafferata por supuestas irregularidades votadas por 15 concejales oficialistas?
Foto y textoTeódulo Domínguez

El “efecto Cafferata” desnuda una maniobra de Bruera que, en su momento, no preocupó al 99% de la población de La Plata.
Luego del hundimiento de parte de una obra en La Plata y la muerte de Angela Cafferata, por primera vez se registra una reacción de autodefensa entre los millares de peatones que pueblan las calles platense y también entre los vecinos que ven desde sus ventanas el movimiento de hombres y máquinas, mientras levantan un edificio por obra y gracia de la nueva norma de edificación que votaron 15 de los 24 concejales del cuerpo deliberante
Es decir, los concejales
que responden a Pablo Bruera en su bloque, más los advenedizos que
recibieron mandato de sus electores para una cosa y, por conveniencia
personal, le hicieron un corte de manga a sus votantes y se sumaron al
oficialismo. Lo de siempre y reiterado.
Los concejales y legisladores no hacen lo de Victor Hugo, famoso
escritor francés, quien una vez terminado su mandado de “comunero” en el
concejo de París, convocaba a sus votantes para rendir cuenta de su
actuación e “informarlos de la forma en que los he representado”.
Los 15 deben hacerse cargo y la ciudadanía sancionarlos
Quienes aprobaron esta norma suelen quedar tapados en el anonimato, pero
es bueno que el público conozca sus nombres para evaluar si son
acreedores o no a la confianza pública, justo en estos momentos en que
la gente votará el 23 de octubre y es básico conocer a fondo la conducta
de uno y otro como representante del votante.
Es bueno recordarlos. Los que votaron el nuevo Cou, a libro cerrado, sin
leerlo y por disciplina partidaria, son: María V. Amendolara, Jorge
Gustavo Luzardo, Germán G. Céspedes, Angel F. Lugli, Enrique Caparelli,
Silvana Soria. Oreda, María L. Riesgo, Sabrina N. Rodríguez y Cristian
A. Vicent, todos del Frente para la Victoria – PJ- FRP. De otros bloques
y aliados de Bruera, la concejal Fernanda Moggia , Juan Lotumolo,
Jacinta Tritten, Juan Chaves y Miguel A. Forte. El presidente del
Concejo era el profesor Jorge J. Pachiarotti, mano derecha de Bruera en
el cuerpo y por lo tanto, su voto fue tan innecesario como tácito.
Entre los opositores, algunos no bajaron al recinto y fueron Susana
Sánchez, Julia Larcamón, testimonió ausencia por enfermedad; José R.
Arteaga, Guillermo Duva, Daniel Caferra, y Gastón A. Crespo. Un concejal
explicó a Infu que no bajaron al recinto porque no se habían cumplido
los requisitos de convocatoria a sesión, ni hubo lo que conoce como paso
previo, con el nombre de “labor parlamentaria”.
En cambio votaron por el “no”, en contra de Bruera, los alakistas Tangorra y María T. Urriza, y Julio Irurueta, del Pro.
Anécdotas desopilantes de un oficialismo que se las trae
Como un barómetro aceptable para medir la gravedad del tema y al mismo
tiempo la irresponsabilidad con que fue tratada un norma tan importante,
todavía se recuerdan varias y vergonzantes anécdotas, todas
protagonizadas por concejales brueristas.
En una de las últimas sesiones del Concejo desde varias bancas
opositoras se gritaba que el bruerismo no había presentado plano alguno
del proyecto en discusión, y todos se preguntaban cómo podría tratarse
código de ordenamiento urbano sin un plano a la vista. Increíble pero
cierto. Ocurrió. En la lógico y el especial sentido común de los
brueristas se consideraba normal, si no hay plano, bueno no hay plano.
Entre los testigos de este mambo tropical, estábamos los periodistas que
cubrimos esas sesiones.
También se recordó el “robo” de un grabador con valiosos antecedentes,
de concejal bruerista a concejal de la oposición, y que apareció días
después. El caso más grotesco de esta parodia, fue el papelonazo de una
ingenua concejal quien, contra las dudas del universo, aseguró que había tenido el proyecto en sus manos, lo había en leído en tiempo record y por
eso estaba persuadida de las bondades del nuevo Cou. Las carcajadas
compitieron con los aplausos.
Una medida atinada de la Suprema Corte, ante una muerte injusta y dolorosa
La Suprema Corte de Justicia bonaerense termina de dictaminar que se
suspende la aplicación del Código de Ordenamiento Urbano, Cou, en La
Plata al aprobar una gestión de varias entidades –entre ellas la
Asamblea Defendamos La Plata-, que han rechazado antes y ahora la
construcción de edificios de 14 pisos en el microcentro, de hasta 10 en
el centro, y de dos pisos en los barrios del llamado tercer anillo del
casco urbano.
La medida de la Corte no termina con los riesgos que genera el Cou,
porque hay todavía un camino a recorrer. Tal vez lo más atinado sea
volver a revisar los cambios introducidos en la norma, ratificar y
rectificar, y sobre todo, determinar qué le conviene a la gente y qué le
conviene a los grandes especuladores del negocio de la construcción.
Nunca se supo, pese a las reacciones de unos pocos, cuáles fueron los
motivos perentorios del apuro de Bruera y sus concejales para aprobar
casi a libro cerrado una medida tan importante cómo es autorizar la
construcción de edificios de altura, sin medir siquiera si sus
habitantes podrán contar con los servicios públicos básicos, entre ellos
la capacidad cloacal
.
Las sospechas deben ser aclaradas por la salud de la democracia
Los cargos que la oposición le hacen a estos 15 concejales que aprobaron
el nuevo Cou, son varios, entre ellos el muy sospechoso apresuramiento
para votar, las mentiras que dijeron en el recinto sobre la lectura que
habían o no habían hecho del proyecto oficial y, especialmente, quiénes
eran los directos beneficiarios de esta medida que no garantizaba, por
todo lo dicho, ni eficiencia ni seguridad pública.
Aunque no hay forma de probar que la muerte de Angela Cafferata se debe a
estos factores de tratamiento ultrarrápido en los últimos días de abril
de 2010 en el Concejo Deliberante, nadie puede negar el sospechoso
interés que el intendente Pablo Bruera mostró en el llamado “pronto
despacho”. No menos sospechas genera el silencio de distintos
profesionales que hicieron mutis por el foro en una cuestión que se
prestaba, y se presta, a la sospecha generalizada de hacer prevalecer
los grandes y suculentos intereses de unos pocos por encima de la
seguridad pública en la capital bonaerense.
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Después de un año, las repercusiones han comenzado a dañar a la sociedad
Lo cierto es que ahora, entre supuestos culpables e inocentes, la medida
cautelar de la Corte, viene a detener por un tiempo eventuales graves
riesgos, pero, al mismo tiempo, genera múltiples perjuicios en el resto
de las obras platenses que se desarrollan en este momento.
De no haberse producido, desgraciada y accidentalmente, la muerte de la
infortunada señora Cafferata, la nota no hubiera salido en los medios,
las entidades que luchan contra la barbarie oficial no hubieran
reaccionado por enésima vez, y la Suprema Corte tampoco hubiera
intervenido con sus medidas cautelares.
Aquellos que siguen negando que existen causas pero no efectos, debería
rever sus teorías. Si los 15 hubieran sido concejales responsables, si
hubieran leído el proyecto de Bruera, si hubieran sido leales a sus
votantes, si se hubieran negado a votar a libro cerrado, en fin, si se
hubieran comportado como ciudadanos respetables y puesto el uniforme de
concejales del pueblo y no de un fugaz intendente cuyo mandato finaliza a
fin de año, hoy, tal vez, el “efecto Cafferata” podría haber sido un
aburrido guión en la ficción televisiva de las 21.
No sólo una muerte, millones de pesos en sueldos y salarios caídos
Cabe destacar que la suspensión de las obras provoca una pérdida
millonaria en salarios a los profesionales y trabajadores de la
construcción, contratados para levantar estos edificios con “permisos
especiales”.
Es obvio que la responsabilidad de estas pérdidas económicas no se debe
achacar a la Justicia, sino a aquella votación de “los 15” en abril de
2010.
De allí que la obligada pregunta sea: ¿se encargarán de las pérdidas los
15 concejales oficialistas y sus asociados, Pablo Bruera y su gabinete,
así como los grandes bonetes del capital platense que gestionaron con
el máximo de velocidad la aprobación del Cou, cuerpo de normas que ahora
ha sido cuestionado por la máxima autoridad judicial de la provincia?
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