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No es el país y sus riquezas naturales, el que debe cambiar PDF Imprimir E-Mail
lunes, 26 de marzo de 2012
Es el gobernante elegido la “causa inicial” que debe llevar la nave “Argentina” a buen puerto, o el barco se hunde y nos convertimos en náufragos al garete

por Teódulo Domínguez

La agencia informativa Nova, de La Plata, ha difundido una noticia que debe ser leída por los ministros de Seguridad del país.
Lo apunto sin ánimo de censurar a nadie.
Por el contrario, el ánimo es el de tomar ejemplos de un buen trabajo de dos Ongs y sus perros, y difundido al público por un grupo de periodistas.
 
Lo bueno, si aplicado, varias veces excelente.
Si los ministros de Seguridad leen esta nota y la usan en todo su trasfondo, de inmediato comenzamos a aprender de los demás.
La cosa es que todo el aparato policial de una dotación de expertos en búsqueda de personas extraviadas fracasó en su intento de hallar a una mujer desaparecida
Y la otra cosa es que un grupo de civiles con perros adiestrados la encontró.

Esto es lo que importa.
Que en cuestiones de seguridad las grandes poblaciones se hallen en caída libre, de ninguna manera significa que vivamos en un país fracasado.
En todo caso, hay elegidos, designados y hacedores que fracasan. El problema es que fracasan porque no están capacitados para gobernar. No es posible domar un potro con jinetes de motocicleta. Lo afirma gente de a caballo y muchos de ellos sin saber leer ni escribir.

El fracaso es el efecto de algo que los analistas llaman “causa”. La causa es que este grupo de policías fracasó porque no fue debidamente adiestrado. Y no está adiestrado. Puede ser buena gente, pero incompetente para el cargo. Y no está adiestrado porque sus adiestradores no saben lo necesario y suficiente para conseguir resultados óptimos, no sólo buenos ni excelentes.
Acá no termina el problema.
Miremos para atrás, y más atrás.
Así llegaremos a un punto llamado, dentro del cuadro, “causa inicial”.
Hoy no es día para entrar en generalidades y menos profundas.

El tema de hoy es que el Gobernador es la “segunda causa inicial” y el responsable de que este grupo de policías no lograra resolver un simple caso que a Conan Doyle, entre otros escritores y por lo menos en teoría, le hubiera llevado apenas una hora de reflexión para analizarlo, evaluarlo, comprenderlo y dominarlo.


El Gobernador debe elegir –lo sugiero con respeto a su investidura - el mejor experto en Seguridad del país para que lo asesore en cuanto a cómo se hace para lograr resultados óptimos dentro de una organización que cuenta con más de 50.000 policías y a los contribuyentes les cuesta, por mes, mucho dinero, pero mucho dinero.

Es que la fórmula no es el número sino la calidad del número.

Es lo mismo que comprar una estancia como inversión para obtener réditos. El patrón debe  llamar al mejor gerente para que le administre la estancia.
Lo primero que hará el gerente seleccionado será preguntarle al nuevo estanciero qué quiere.
Cuando uno sabe qué quiere, en cualquier actividad, el camino por recorrer se hace más claro y preciso.
Conocida la respuesta, es muy probable que el gerente tome las medidas naturales que este caso le exige,  para lograr al mejor capataz de estancias del país. No un bicicletero ni un premio Nobel en medicina.

El capataz, a su vez, tendrá libertad para elegir a su gente para lograr, entre todos, aquello que quiere quien les paga el sueldo.
Una inversión sólo debe dejarse en mano de los mejores, en todos sentido. A los mejores hay que pagarles el mejor sueldo y, si se cuadra, hacerlos intervenir en las utilidades de la empresa. Es otra buena inversión. 

Luego habrá que resolver cada cuestión que aparezca y exija soluciones inmediatas y mediatas.
Así como la estancia plantea interrogantes, papá y mamá cuando decidieron juntar cuerpos y almas en un proyecto común, advirtieron que el hogar –no sólo el techo y la vivienda que es otra cosa-, exigía respuestas. Las enfrentaron juntos en el día a día, las resolvieron  y aquí estamos nosotros, como hijos antes, como padres luego y tal vez hoy como abuelos. Cada uno con su historia de vida y sabiendo muy bien por qué está como está.

Si papá y mamá supieron qué querían –se supone que hay que saberlo para no perder el volante y caerse a la zanja-, y a su vez el nuevo estanciero razonó lo mismo para cumplir su sueño o objetivo, también es lo que hizo la gente –se estima-,  cuando eligió a un gobernador para lograr resultados óptimos, no sólo excelentes, buenos y regulares,

En este caso muy específico, y como prueba de laboratorio social, el mandatario actual de la provincia, debería llamar a la gente de estas 2 Ongs y mantener una charla con ellos.
Sería lo más atinado y natural.
No es necesario explicar el porqué.

La realidad dice que una mujer había desaparecido, que una parte de los 50.000 policías fracasó en su intento, y que un perro adiestrado por civiles logró lo único que había que lograr, hallar un cuerpo extraviado.
No es necesario repetir que si a papá y a mamá les va bien en su empresa hogareña a toda la familia le va mejor.
Si el gobernador tiene un serio problema –y vaya que lo tiene porque la realidad lo supera desde hace varios años- y consigue admitir que para gobernar debe hacerlo con los mejores del país, no con los amigos, familiares, recomendados e impuestos, a todos los que habitamos esta provincia nos irá mejor.

Los armadores del “Titanic” creyeron que su barco era imbatible y un anónimo iceberg se encargó de demostrarles que no habían hecho lo suficiente para designar a su capitán.
Sin embargo, decenas de barcos llegan cada día a puerto porque sus capitanes saben qué quieren y cómo lograrlo. A veces con certeros e inteligentes golpecitos de timón.
A todos, tripulantes, pasajeros y empresarios, les interesa llegar bien a puerto.
Nadie es tan imbécil –dentro del buque-, como para desear que el capitán fracase.

Para aquellos que les interese el tema, aquí va la nota de la agencia Nova.
Buen trabajo, chicos.


Fue hallada sin vida cerca de su auto
Trágico final para la mujer que estaba desaparecida desde el jueves en Pilar


Agencia Nova

La mujer que estaba siendo buscada apareció sin vida en un campo, a pocos metros de donde había dejado abandonado su automóvil. La víctima se había ausentado de su casa, en un barrio cerrado El Molino de Villa Rosa, el jueves por la tarde.
 
Este viernes, la policía implementó un operativo de búsqueda por más de cinco horas, empleando cerca de 60 hombres de varias fuerzas de seguridad, pero sin resultado alguno. Horas después, dos ONG con perros adiestrados para la búsqueda de personas, hallaron el cuerpo sin vida de la mujer desaparecida.
 
Como en el caso Pomar, volvió a quedar demostrada la ineficiencia de la policía a la hora de la búsqueda de personas. El rastrillaje fue efectuado por efectivos de la Comisaría 6ª de Villa Rosa, Gendarmería Nacional y hasta un helicóptero de la policía.
 
El operativo se suspendió a las 18.30 del mismo viernes, con la idea de retomarlo en la mañana. Pero a pedido de algunos allegados a la familia de la mujer, se logró la colaboración de dos ONG cuyos voluntarios llegaron a la zona donde la víctima, Silvana María Conca, de 40 años de edad, había dejado estacionado su automóvil y comenzó a caminar hacia el fondo de la calle Hipólito Yrigoyen, según relataron algunos testigos que dijeron haberla visto aquella tarde.
 
Cerca de las 22.30 del viernes, exactamente 24 horas después de hallado el auto abandonado, se retomó la búsqueda, en este caso, a cargo de integrantes de dos asociaciones civiles: Cuerpo de Evacuación y Primeros Auxilios (CEPA) y la Escuela Canina de Catástrofe. Ambas ONG, desplegaron todos sus conocimientos con 16 voluntarios y 14 perros de búsqueda, todos entrenados para misiones límites.
 
El operativo, en medio de la noche, comenzó desde el mismo lugar donde se encontraba el Chevrolet Corsa de Conca, en la intersección de las calles Yrigoyen y Alvear. En diálogo con El Diario (único medio presente en el lugar), el presidente de CEPA, Esteban Chalá, afirmó: “Salimos con todo nuestro equipo de voluntarios y los canes, preparados profesionalmente para tales ocasiones extremas”.
 
“Primeramente, los perros fueron dirigidos por sus guías unos doscientos metros realizando un perfecto peinado de la zona y un pormenorizado trabajo y despliegue en abanico”, agregó.
 
A su vez, el voluntario brindó más detalles de la búsqueda: “Cuando se notó que los canes ya no tenían nada que los distrajera, sistemáticamente pidieron ser soltados”. Vale destacar que una de las más experimentadas en este tipo de búsqueda es la perra llamada “Elektra”, quien llevaba la delantera.
 
El animal estaba equipado con un dispositivo de emisor de señales que llevaba colocado en su collar y al mismo tiempo su posición era monitoreada por un GPS. “Al momento de liberarla de su correa -contó Chalá- la perra salió disparada con los demás perros y en menos de 8 minutos de comenzada la búsqueda, los canes llegaron exacta y directamente al lugar donde se encontraba el cuerpo de la víctima”.
 
El cadáver de Conca estaba a 350 metros de distancia de su vehículo y en un campo, a unos diez metros de la calle Yrigoyen. El cuerpo fue hallado en un terreno baldío ubicado entre las calles San José y Sabatier, a unos 700 metros de la estación de trenes de la localidad.
 
Según voceros de la Jefatura Distrital de Pilar, la víctima tenía un profundo corte de oreja a oreja. De acuerdo a los peritos de la Policía Científica, habría sido un suicido, ya que la mujer tenía en su mano derecha una trincheta manchada con sangre. A su lado estaba su celular apagado y las llaves del auto.
 
Tenía colocados sus anillos, su reloj pulsera y su cadenita. A su vez, se informó que se encontraba vestida con las mismas prendas con las que sus familiares la vieron por últimas vez.
 
En la causa, interviene la Unidad Funcional de Instrucción Nº 4 de Pilar a cargo de Federico Mercader.



 
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