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Los Kirchner no sólo son exitosos militantes, sino eficientes empresarios privados |
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viernes, 18 de enero de 2008 |
*  Ex presidente Kirchner Sus declaraciones juradas, la nota de tapa * En 2003 declararon $ 5.781.195. En 2007 $ 17.824.941, casi 11 millones más * Grandes coleccionistas de inmuebles: 19 casas, 14 departamentos, 6 terrenos * Construyeron un hotel de 8 millones de pesos en El Calafate * ¿Cómo andan las declaraciones juradas en La Plata?
LA NOTICIA En un título de tapa que, en gran medida, fue la nota del día, Gabriel Sued, de la redacción de “La Nación” publicó el 17.1.08, un título importante y de gran impacto informativo. En la volanta dice “Declaraciones juradas”; en el título principal “Fuerte aumento del patrimonio de Kirchner” y en la bajada “El año pasado creció casi seis millones; construyó un hotel”. Sued redactó su nota con la inestimable colaboración de Mariela Arias, corresponsal del diario en Santa Cruz. Hay que tener un gran dominio de la indiferencia para no zambullirse dentro de la nota y leerla de pe a pa. Porque más allá de las presunciones que dominan a cada lector, en cuanto al patrimonio de los Kirchner, la revelación de una declaración jurada, más allá de las manipulaciones, se presta a distintas evaluaciones.
Lo primero que hay que hacer es comprar el ejemplar del 17 de enero, porque es un documento irrenunciable, o bajar la información del sitio “lanacion”. No todos los días se leen números tan atractivos. Dice Sued en su primer párrafo, en un gancho formidable para atrapar al más insulso y dormido: “El último año de Néstor Kirchner en el poder fue el mejor para su economía personal: en 2007 aumentó su patrimonio en $ 5.781.195. Alcanzó así una fortuna de $ 17.824.941, casi 11 millones más de lo que tenía cuando llegó a la Casa Rosada, en mayo de 2003”. Añade que “buena parte de los bienes del matrimonio presidencial (15 casas, tres departamentos y un local) la obtuvieron entre 1977 y 1981, antes de su ingreso en la actividad política. Sólo a partir de 1999, durante el último mandato de Kirchner como gobernador de Santa Cruz, volvieron a ampliar su patrimonio”.
 Títulos de La Nación Después de estos datos, hay que poner música de fondo y hacer todas las reflexiones que a uno se le ocurra. Porque, como se dice en las redacciones, esta nota “no tiene desperdicio”. Y si alguien piensa que Sued y Mariela enfrentaron serios problemas para obtener los datos, aquí va la aclaración de Sued. “Todo funcionario está obligado a enviar a la OA una declaración jurada en el momento de jurar y al final de cada año en el cargo. El material es de acceso público y así pudo obtenerlo La Nación con un trámite que demoró apenas tres días hábiles”. Para aquellos que no pueden agenciarse el ejemplar o no tienen acceso al sitio del diario, aquí van otros datos que, repetimos, se prestan a cualquier interpretación, navegando de izquierda a derecha y de abajo hacia arriba con las hipotenusas que se les ocurra a cada uno, pensando bien o mal: * Hasta 2007 el patrimonio del matrimonio era de 3.964.862 pesos. Durante 2007 esta suma saltó a 7.027.806 pesos. * El ex Presidente y la actual Presidenta son propietarios de 19 casas, 14 departamentos, 6 terrenos y dos locales. “El terreno en El Calafate es el más grande de los seis que poseen en la ciudad turística. Lo compraron en 2002, por $ 162.444. El último que adquirieron, de 47.139 metros cuadrados, les salió más barato: lo pagaron $ 150.000, esto es $ 3,20 por metro cuadrado”, puntualiza. * “Tal vez como consecuencia de los ingresos por alquileres, -imagina el redactor de La Nación-, también experimentaron un aumento notable sus depósitos bancarios, que en 2006 eran de $ 8.061.713 y que en 2007 alcanzaron los $ 13.515.021. De esa cantidad, $ 12.645.544 están en dólares, todo en bancos del país * “De su sueldo como presidente y el de su esposa como senadora, Kirchner sumó ingresos por $ 239.892”, explica Sued. * Hay dos datos que hablan a favor del matrimonio: “En todo el período presidencial, Kirchner y su esposa no cambiaron el auto: tienen dos Honda (un Civic y un CRV), modelos 2001 y 2002, con un valor estimado total de $ 95.000. El otro dato: “Buena parte de los bienes del matrimonio presidencial (15 casas, tres departamentos y un local) la obtuvieron entre 1977 y 1981, antes de su ingreso en la actividad política”. * Además de la absorbente tarea que exige el cargo de Presidente y el de senadora, los Kirchner tuvieron tiempo para hacer construir un hotel de lujo, “Los sauces”, en El Calafate. Dice Sued: “Fue la inversión más grande de los Kirchner de los últimos años: casi 8 millones y medio de pesos”. Que el ex presidente no tuvo tiempo para erradicar la millonaria indigencia en el país y tampoco pudo evitar que cada día se murieran de hambre en el país más de 20 chicos, es otra cuestión que nada tiene que ver con el crecimiento del patrimonio personal. EL COMENTARIO ¿Y cuáles son las declaraciones juradas de la provincia y La Plata? Dentro de todas las especulaciones que genera el gesto de los Kirchner, obligados por la ley, en cuanto a entregar la declaración jurada, no se puede negar que en otros tiempos estas cosas no se sabían y ahora, gracias a la actual legislación, es posible ejercer una forma de fiscalización, de alto freno para intentos fáciles e ingenuos de corrupción. He aquí el espíritu de la ley: conocer cada año el patrimonio de cada funcionario del país, desde el Presidente hasta el más humilde de los delegados de pueblo. Así como lo hacen los Kirchner, lo tiene que hacer Scioli, sus funcionarios, Pablo Bruera y su gabinete, los concejales y también los delegados y subdelegados. Es entendible que cada uno de los elegidos y designados trate de escapar a esta telaraña legal. Pero se corre el riesgo de quedar atrapado y verse envuelto en más de una enojosa situación, con procesos incluidos. Se sabe que se pueden manipular las cifras, dibujar los números, transferir patrimonios dentro y fuera de la familia, conservar sumas importantes en negro, dentro y fuera del país, blanquear capitales mal habidos. Todo es manipulable e invalida la declaración jurada. Pero el manipulador corre un riesgo. Y lo sabe. En los EE.UU falsear las declaraciones juradas puede ser la causa necesaria para que un presidente de la Nación, un legislador demócrata o republicano, no sólo deba renunciar al cargo sino que un fiscal le inicie una causa letal, además de quedar el “vivo” expuesto en The New York Times o el Washington Post con foto prontuariada en colores. Muy bien la nota de “La Nación”; muy buen trabajo de Sued y Mariela Arias; buena tarea del secretario de Política en este caso puntual, y un ejemplo a seguir para cualquier hombre y mujer de prensa, o estudiante de periodismo. Si el periodismo no se encarga de estos menesteres, si los “sobres” que se reciben de funcionarios y legisladores impiden ejercer la profesión con probidad y eficiencia, no hay periodismo. Hay corrupción periodística. El corrupto ha logrado convertir en cómplice a quien debe ser su más cercano e insobornable fiscal. Por el contrario, cuando el periodista, como ocurre con agradable frecuencia, no renuncia a su título y vocación, y pregunta al poder hasta la irritación zumbona del moscardón, ejercer esta tarea es uno de los placeres terrenales más cautivantes. Teódulo Domínguez Ex La Nación, Clarín, The San Diego Unión, California |
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