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Una mano negra nos está censurando con la evidente y sospechosa parsimonia de la CNC PDF Imprimir E-Mail
domingo, 14 de septiembre de 2008
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El 4 de agosto último presentamos una segunda denuncia, esta vez en La Plata, y continúa la censura de Telefónica
Pedimos disculpas por este nuevo “parate”, esta vez de una semana, en la publicación de nuestras notas, tanto en www.tdperiodismo como en www.e-infu.com.
Desde el 2 de julio hasta ahora, venimos sufriendo los zarpazos de una mano negra que, se sospecha, no le gusta qué escribimos y cómo lo hacemos en estos sitio on line.
La empresa Telefónica nos interrumpió la línea con el pretexto de que habíamos excedido nuestra línea control 600. Enviamos un mail de auxilio a la CNC nacional, –Comisión Nacional de Comunicaciones- con sede en la Capital Federal y no hubo respuesta inmediata. Vino sí, otra exigencia burocrática de más papeles y comprobantes, para agobiarnos y rendirnos.
El 6 de agosto nos presentamos en la CNC de La Plata por una segunda suspensión de línea.
Nos hicieron mover fuerte. Nos dieron formularios para entregar en Telefónica de La Plata, todo con sus copias respectivas, las entregamos ese mismo día y todavía estamos esperando el fallo.
Ya nos habían advertido que “Telefónica tiene 20 días hábiles para contestar a la CNC” y “nosotros tenemos 60 días para contestarles a ustedes”.
Es decir, normalizar nuestro derecho a la libertad de expresión exigía a nuestro costoso y nacional organismo de defensa al usuario, la CNC, unos 80-90 días para darnos una respuesta, no importa cuál fuera. Por si no estábamos satisfechos con el servicio, nos sugirieron que nos quejáramos en "Defensa del consumidor". Pedimos hablar con el titular de la CNC platense y nos dijeron que “la encargada no se encuentra”.
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Este formulario de la CNC le da 20 días hábiles a la Telefónica para ser contestado y otros 60 a la CNC para responder al usuario quejoso
  Dejamos un texto de protesta y se habrán reído un rato largo por la ingenuidad del texto.
La CNC se encuentra en la plata baja del correo central de La Plata.
Días después recibimos una nota de la CNC, exigiéndonos nuevos comprobantes. Por supuesto, no los contestamos. Después de darnos los formularios y haber cumplido con estos requisitos sin objeciones,  ¿a titulo de qué piden más comprobantes por correo?
El tercer corte por exceso de pulsos ocurrió el 7 último y cuando consultamos a Telefónica el porqué de este nuevo corte, nos respondieron que “hasta el 16” no habría reanudación de servicio.
En todo el proceso nuestra línea quedó muda y si bien podemos llamar por teléfono con el auxilio de tarjeta Control, no pudimos enviar ni recibir mensajes on line. La sanción, como se ve, no es económica, sino física.
Se trata de una censura manifiesta, prohibitiva, carcelaria, de fuerza fisica, dictatorial, tiránica, como en los peores tiempos del sangriento régimen militar último. Quien recibe esta sanción de Telefónica no puede enviar ni recibir un mensaje on line. Quien se presenta ante la CNA para ser defendido le dicen que hasta dentro de 90 días no tendrá respuesta. Así de simple y terrible. La Constitución y todos sus principios de garantías de libertad de expresión, al tacho de la basura, arrojados por una empresa extranjera concesionada por el Estado y el propio Estado representado por un supuesto organismo de defensa del ciudadano.
Sorpresivamente, el servicio telefónico se reanudó ayer, cuatro días antes de lo anunciado como sanción empresarial.
¿Cómo aplican y levantan sanciones con tanta discrecionalidad en Telefónica y cómo la CNC tolera este régimen de arbitrariedades? ¿A quién defiende la CNC, a la empresa extranjera que el Estado –nosotros los habitantes de este país-, le cede una concesión de servicio público o al público usuario?
Es obvio y manifiesto que estamos sujetos a alterados “estados de ánimo” de empresarios y funcionarios, tanto de Telefónica como de la Comisión Nacional de Comunicaciones y que les importa muy poquito los declamados "derechos ciudadanos" desde la Revolución Francesa hasta la última declaración de las Naciones Unidas.
No sabemos si esta “nueva solución” para censurar al ciudadano común, proviene de “sugerencias” a Telefónica del Estado municipal, provincial o nacional, o es una original forma de presión para acallar la libertad de palabra.
Lo cierto es que la censura existe de hecho y no sabemos como neutralizarla. Una empresa nos “aprieta” y un organismo nacional no nos defiende.
Si uno quiere saber en qué punto del uso de pulsos se encuentra, en el 121 no hay respuestas, porque “tal vez no se encuentra actualizado”, responden en la sede de Telefónica. Por qué la CNC no le exige a Telefónica un programa en la Línea Control para advertir con tiempo debido al usuario que los pulsos están por agotarse, tampoco lo explican en Telefónica ni en la CNC. La ineptitud empresaria y estatal llevada al sótano como nivel natural.
Mientras rabiamos este comentario, nadie nos garantiza que podamos operar cómo lo venimos haciendo, porque la empresa hace lo que se le antoja y la CNC se maneja con la estructura anterior a la vuelta de Obligado. 
Gracias a todos por los mensajes que estamos recibiendo.

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